Gran Vigilia de la Inmaculada

Desde 1947 amando a la Virgen


     La "Vigilia de la Inmaculada" empezó allá por 1947 cuando un sacerdote jesuita, el P. Tomás Morales, actualmente en proceso de beatificación,  con un grupo pequeño de 300 personas, decidió solemnizar la gran fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen María con una vigilia que movilizara a los laicos en una nueva evangelización, invitando a sus compañeros y amigos para que, a través de la Virgen, se acercaran a los sacramentos y se encontraran con Dios Padre de Misericordia.

     Desde entonces, todos los 7 de diciembre en España, y cada vez en más lugares del mundo, infinidad de cristianos católicos nos acercamos a los pies de la Virgen Inmaculada para pedirle ser como Ella: toda de Dios, sola de Dios, siempre de Dios.

"¡Cuántos hombres han vuelto a los sacramentos!"



"La Vigilia de la Inmaculada es impresionante. Ha llevado a miles de compañeros a los pies de la Virgen"

Desde el comienzo de la historia de las vigilias, éstas han estado siempre alentadas y bendecidas no solo por la Iglesia de Madrid donde se inició, sino que además los sucesivos Romanos Pontífices han enviado siempre puntualmente un mensaje y su bendición apostólica a todos los organizadores y participantes